Historias

martes, 21 de mayo de 2013

Una pincelada sobre Cajamadrid

Cuando la sociedad que había creado llevaba unos tres meses de vida, se me hizo patente la necesidad de obtener un préstamo bancario o una póliza de crédito ya que para las primeras compras no me llegaba lo que tenía ahorrado para ello.
Así que empecé una ruta por varias entidades financieras para sondear la posibilidad de realizar la operación.
Cuando le exponía la situación, lo normal era encontrar una respuesta negativa o, todo lo más, un pedir balance y cuenta de resultados que, lógicamente, no tenía con solo tres meses de vida societaria.
Sin embargo, un día entré en Cajamadrid, mucho antes de que pasara a ser Bankia. Estoy hablando de un día de otoño del año 2003 a las nueve y media de la mañana aproximadamente.
Al terminar mi exposición, me preguntó el apoderado que si tenía mucha prisa y necesidad de la póliza, a lo que respondí que sí.
El hombre, aturdido y preocupado, me contestó que en ese caso me pasara a final de la mañana que tendría los documentos redactados y firmados por el director para poder pasar a la tarde por notaría y firmar. Estamos hablando de treinta mil euros, cinco millones de pesetas.
Me dejó estupefacto.
Así que firmamos por la tarde y al día siguiente ya tenía el dinero en la cuenta, la cual había abierto el mismo día que pedí la póliza.
Y a trabajar.

Por supuesto, cuando a los pocos meses ví la necesidad de comprar un vehículo industrial, no dudé dónde tenia que pedir financiación.
Efectivamente, y además de la misma forma y al misma cuantía que la operación que he narrado anteriormente. Variando eso sí, que la primera fue una póliza de crédito en cuenta corriente a un año y la segunda operación era un préstamo a cinco años.


2 comentarios:

  1. Ten en cuenta que me resulta difícil escribir sobre unos hechos tan personales y tan duros, pero lo tengo en cuenta e iré escribiendo más episodios.
    Gracias por el comentario.
    Hice el blog un poco por dejar constancia de las vivencias, pero sinceramente, me acongoja un poco que te sea de ayuda moral. Gracias por leerme.

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