Historias

miércoles, 21 de octubre de 2020

La gente brillante

 En todos los órdenes de la vida encuentras personas con características brillantes. En el campo que más he notado últimamente es en el de la música.

Ves y encuentras por internet grupos o cantantes con canciones realmente buenas y que su éxito se circunscribe a su país o región. 

Luego ves a otros a quienes el marketing musical los eleva a los altares de la música por un período breve de tiempo aunque lleguen a muchos países y sean fenómenos de masas.

No merecen más unos que otros. Simplemente han estado ahí, en ese momento en el que se cruzan en la vida de otro que puede llevarlos a un nivel superior ya sea económico y/o musical.

En fin, que no hay porqué seguir las modas musicales si a uno no le gusta simplemente porque sean mayoritarias.

Tambien hay artistas que, siendo su alcance realmente planetario, son buenos, definitivamente. 

martes, 28 de abril de 2015

Sobre la responsabilidad de cada uno

No pretendo sermonear.
Libertad no significa solamente que el individuo tiene tanto la oportunidad como la carga de la elección, también significa que debe soportar las consecuencias de sus acciones. Libertad y responsabilidad son inseparables".  F.Hayek
Ciertamente, la crisis que empezó a afectarnos a todos alrededor de 2008 fue inesperada para el común de las personas. En pocos meses se vino todo abajo. Yo la noté algún tiempo antes que otras personas pues mi negocio era muy sensible a los cambios de renta, ya que, al final de cuentas, lo que vendía era en su mayoría superfluo.
Pero en los años anteriores, en que el dinero no sólo es que estuviera barato, es que poco menos que te lo regalaban ya que no había estudios serios de riesgos. Si éstos hubiesen sido correctos, dudo mucho que me hubiesen dado alguno, pero eso es otra historia.
Lo que quiero recalcar en este momento es que, a pesar de lo dicho, nadie me obligó a firmar ningún préstamo, nadie me impulsó a ello.
Simplemente, hicimos un mal cálculo de nuestras fuerzas y nuestra situación financiera.
Luego todo se vino abajo y nos arruinamos.
Pero jamás se me ha ocurrido culpar a nadie que no sea yo mismo. La responsabilidad fue toda mía y acepto las consecuencias que, en esta sociedad que vivimos, no pueden ser empezar de nuevo. No hay forma de hacerlo.
Así que aquí estoy, en situación económicamente precaria, intentando salir adelante de la mejor forma que puedo, intentando dar a mis hijos la mejor formación posible y mirar el futuro con esperanza.
Por eso me rebelo contra esa actitud que actualmente en muchas personas existe de culpar a "la sociedad" de todos sus males. Que la vida te haya llevado por unos caminos o por otros no depende solo de las compañías o consejos que hayas tenido en cada momento. Depende fundamentalmente de uno mismo.

martes, 21 de mayo de 2013

Una pincelada sobre Cajamadrid

Cuando la sociedad que había creado llevaba unos tres meses de vida, se me hizo patente la necesidad de obtener un préstamo bancario o una póliza de crédito ya que para las primeras compras no me llegaba lo que tenía ahorrado para ello.
Así que empecé una ruta por varias entidades financieras para sondear la posibilidad de realizar la operación.
Cuando le exponía la situación, lo normal era encontrar una respuesta negativa o, todo lo más, un pedir balance y cuenta de resultados que, lógicamente, no tenía con solo tres meses de vida societaria.
Sin embargo, un día entré en Cajamadrid, mucho antes de que pasara a ser Bankia. Estoy hablando de un día de otoño del año 2003 a las nueve y media de la mañana aproximadamente.
Al terminar mi exposición, me preguntó el apoderado que si tenía mucha prisa y necesidad de la póliza, a lo que respondí que sí.
El hombre, aturdido y preocupado, me contestó que en ese caso me pasara a final de la mañana que tendría los documentos redactados y firmados por el director para poder pasar a la tarde por notaría y firmar. Estamos hablando de treinta mil euros, cinco millones de pesetas.
Me dejó estupefacto.
Así que firmamos por la tarde y al día siguiente ya tenía el dinero en la cuenta, la cual había abierto el mismo día que pedí la póliza.
Y a trabajar.

Por supuesto, cuando a los pocos meses ví la necesidad de comprar un vehículo industrial, no dudé dónde tenia que pedir financiación.
Efectivamente, y además de la misma forma y al misma cuantía que la operación que he narrado anteriormente. Variando eso sí, que la primera fue una póliza de crédito en cuenta corriente a un año y la segunda operación era un préstamo a cinco años.


lunes, 13 de mayo de 2013

Sobre los pensionistas

He tenido ocasión de visitar recientemente a una pareja de pensionistas. Tendrían alrededor de setenta años, más o menos cada uno. 
Lo que me mueve a escribir este comentario es la doble injusticia que con ellos se ha hecho y se sigue haciendo en este país nuestro.

La primera es la pensión que reciben. Les suben un poquito cada año, unos tres o cuatro euros mensuales, no sé bien cómo se hace el cálculo, pero es una miseria comparado con lo que han subido los impuestos indirectos, que les afectan directamente. Con lo que les queda difícilmente llegan a pagar todos sus gastos y casi no llegan a final de mes. Además, ahora se les ha quedado parado un hijo y no saben cómo pueden ayudarlo.
La injusticia del sistema actual, piramidal, en que las cotizaciones de hoy pagan las pensiones de hoy. ¿Y si a estas personas, como a tantas otras, en su momento se les hubiera dado a elegir entre este sistema y uno de capitalización? O uno mixto, ya puestos. Pues no, no se les dió opción.
Se les dijo que la pensión estatal sería siempre la más segura.
Y además hay que pagarla quieras o no.
Si con lo que te sobra (si es que hay) te quieres abrir un plan privado, allá tú.
Ahora comprendo que grandes empresas tengan en sus convenios aportaciones a planes de pensiones privados para sus trabajadores.
Lamentablemente, para la pequeña empresa es imposible. 

La segunda injusticia tiene que ver con su seguro de decesos (el seguro de los muertos, vaya). Resulta que vienen pagando unos setenta y cinco euros por los dos, desde hace varios años, con sus actualizaciones de importes ya sea por la compañía o, como el pasado año, por el IVA.
Llevan ya dos meses de retraso en el pago y al tercer impagado la compañía aseguradora los da de baja automáticamente.
Entonces echan cuentas y observan que con lo que llevan pagado les hubiera dado ya para unos cuantos entierros. Y se preguntan que, ya que la aseguradora tiene ya pagados los entierros, no podrían hacerles otro tipo más barato. Entienden que un seguro es por si acaso, pero claro, cuando están pasando estrecheces económicas se preguntan si no están tirando un poco el dinero.
Y entonces vuelvo a pensar lo mismo de antes. Si estas personas, ese dinero que han ido pagando a lo largo de los años simplemente lo hubieran ingresado en una cartilla de ahorros, ahora tendrían suficiente para el entierro de los dos y no tendrían que hacer frente mensualmente a un pago que los ahoga. Así que volvemos a la idea de la poca cultura financiera que tenemos, que nos hace pagar varias veces lo mismo y a la poca libertad financiera que en determinados casos nos "ofrece" el Estado.

jueves, 2 de mayo de 2013

Somos personas


Somos conscientes de que el pobre no es tanto quien no tiene dinero, sino también quien está obligado a pedir ayuda porque está invalido o no es autosuficiente en un momento de necesidad.
Pensad en todos aquéllos que en nuestro entorno se encuentran en la condición de depender de los demás: en la familia, en el trabajo, en el vecindario.
Algunas veces bastará una sonrisa, un saludo de buenos días no dicho mecánicamente sino con el deseo de acoger al otro.
Un simple gesto de respeto puede ser el primer paso hacia el encuentro, el intercambio y el diálogo con el otro, hacia una serie de relaciones genuinamente humanas.
Una acción concreta en las pequeñas cosas cotidianas y con las personas cercanas puede constituir una revolución silenciosa que debe iniciarse, antes que nada, dentro de nosotros.

Piero Nuzzo

Hablando de empleados

En mis mejores momentos llegué a tener, creo recordar, hasta quince personas empleadas al mismo tiempo. Digo al mismo tiempo porque por las tiendas pasaron muchas más.
De las que se fueron no me acuerdo. De estos que quedaron a todos les hacía la misma proposición: "El trabajo es tuyo siempre que seas responsable con el mismo y el negocio marche".
Porque al tener varios centros de trabajo, quieras o no, dejas en manos de personas desconocidas gran parte de la marcha del negocio, pues son ellos quienes están de cara al público. ¿Que yo lo haría de otra manera, mejor o peor? Pues claro, pero tampoco podía multiplicarme tanto.
Lo que quiero decir, a fin de cuentas, es que cuando se habla del paro y los trabajadores, en general suele imponerse la idea de que los empresarios somos (éramos) muy malos y nos aprovechábamos del trabajador, que son todos muy buenos y muy bien formados. ¡¡¡Y un churro!!!
He tenido de todo, desde gente muy buena hasta gente muy, pero que muy mala. La mayoría tenían el prototipo de trabajo "funcionarial". Es decir, bastante hago con abrir la puerta todos los días y estarme en la tienda unas cuantas horas.
Así no había forma de ir adelante. Cuando un trabajador no se siente, ya no responsable de su trabajo, sino involucrado en él, mejor despedirlo pues en caso contrario toda la ilusión y esfuerzo (material, físico y económico) que has puesto en desarrollar un proyecto se te viene abajo rápidamente y sin que te des cuenta. Además, un trabajador así lo ves venir enseguida. 
Al contrario, uno diligente te hace esforzarte aún más porque le ves las mismas ganas de ir adelante. Se siente responsable del proyecto y diariamente lo notas. Y al cabo de unas semanas, unos meses, ves que se van superando las primeras dificultades y  sale adelante el negocio. 

lunes, 22 de abril de 2013

Hecho económico relevante

El señor secretario general del PSOE, Alfredo P. Rubalcaba, propone eliminar los billetes de 500 euros para luchar contra el fraude fiscal y contra la pobreza también.
Entonces, ¿Hay que ir al banco a cambiarlos por otros más pequeños o ingresarlos en cuenta?¿Como harán todos aquéllos que tengan muchos?
Los políticos corruptos ¿cómo cobrarán sus comisiones?
Pues fácil, todo lo que habría que cobrar en billetes de 500 se cobra en billetes de 200. 
Pero hombre, así le revientas el invento.
Entonces, que elimine también los de 200, y se pasa a cobrar y pagar en billetes de 100. Así poco a poco eliminamos los billetes, el euro y volvemos al trueque, que es a lo que muchos socialistas y comunistas querrían volver, como ocurre en algunos países "paradisíacos". Países a los que de ninguna manera piensan irse a vivir ni que nazcan allí sus niños.
¿Pues saben que? Que en cierto modo, si volviera el trueque, que no volverá, veríamos a muchos que lo anhelan para hacer economía solidaria y todas esas cosas, darse la vuelta y pedir que volviera el dinero, pues con el trueque no tendrían nada para intercambiar, ya que son "pedidores de subvenciones" por naturaleza y sin dinero no son nadie.