Historias

sábado, 30 de marzo de 2013

La formación financiera

Algo sí que he aprendido de esta desagradable experiencia de tener que cerrar todo el negocio.
Ha sido ver qué poca (o ninguna) formación en finanzas tenía uno a la hora de abrir unas tiendas para trabajarlas.
Viniendo de familia  de tenderos y habiendo adquirido la habilidad de manejarse con distintos proveedores, de mercancías y servicios, con los clientes, que hay de todo tipo, y con las situaciones diarias que todo negocio conlleva. Aún con poco dinero era relativamente fácil montar mi propia tienda con la confianza que te prestan todos ellos. Y empiezas con ilusión y más en las primeras ventas, que duda cabe.
Pero al final, cuando unos años después todo acaba, me doy cuenta de que aparte de esta "formación" en relaciones de todo tipo, debería haber estado complementada aunque fuese de forma básica con otra distinta en finanzas.
Pues da la visión puramente matemática de las inversiones, y ves claramente que lo que emerge al final del negocio como ruina era ya previsible con los número mucho antes de saberlo.
Y en ese momento se piensa en todas las cosas mal hechas y en las alternativas elegidas equivocadas.

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