Libertad no significa solamente que el individuo tiene tanto la oportunidad como la carga de la elección, también significa que debe soportar las consecuencias de sus acciones. Libertad y responsabilidad son inseparables". F.Hayek
Ciertamente, la crisis que empezó a afectarnos a todos alrededor de 2008 fue inesperada para el común de las personas. En pocos meses se vino todo abajo. Yo la noté algún tiempo antes que otras personas pues mi negocio era muy sensible a los cambios de renta, ya que, al final de cuentas, lo que vendía era en su mayoría superfluo.
Pero en los años anteriores, en que el dinero no sólo es que estuviera barato, es que poco menos que te lo regalaban ya que no había estudios serios de riesgos. Si éstos hubiesen sido correctos, dudo mucho que me hubiesen dado alguno, pero eso es otra historia.
Lo que quiero recalcar en este momento es que, a pesar de lo dicho, nadie me obligó a firmar ningún préstamo, nadie me impulsó a ello.
Simplemente, hicimos un mal cálculo de nuestras fuerzas y nuestra situación financiera.
Luego todo se vino abajo y nos arruinamos.
Pero jamás se me ha ocurrido culpar a nadie que no sea yo mismo. La responsabilidad fue toda mía y acepto las consecuencias que, en esta sociedad que vivimos, no pueden ser empezar de nuevo. No hay forma de hacerlo.
Así que aquí estoy, en situación económicamente precaria, intentando salir adelante de la mejor forma que puedo, intentando dar a mis hijos la mejor formación posible y mirar el futuro con esperanza.
Por eso me rebelo contra esa actitud que actualmente en muchas personas existe de culpar a "la sociedad" de todos sus males. Que la vida te haya llevado por unos caminos o por otros no depende solo de las compañías o consejos que hayas tenido en cada momento. Depende fundamentalmente de uno mismo.
Ciertamente, la crisis que empezó a afectarnos a todos alrededor de 2008 fue inesperada para el común de las personas. En pocos meses se vino todo abajo. Yo la noté algún tiempo antes que otras personas pues mi negocio era muy sensible a los cambios de renta, ya que, al final de cuentas, lo que vendía era en su mayoría superfluo.
Pero en los años anteriores, en que el dinero no sólo es que estuviera barato, es que poco menos que te lo regalaban ya que no había estudios serios de riesgos. Si éstos hubiesen sido correctos, dudo mucho que me hubiesen dado alguno, pero eso es otra historia.
Lo que quiero recalcar en este momento es que, a pesar de lo dicho, nadie me obligó a firmar ningún préstamo, nadie me impulsó a ello.
Simplemente, hicimos un mal cálculo de nuestras fuerzas y nuestra situación financiera.
Luego todo se vino abajo y nos arruinamos.
Pero jamás se me ha ocurrido culpar a nadie que no sea yo mismo. La responsabilidad fue toda mía y acepto las consecuencias que, en esta sociedad que vivimos, no pueden ser empezar de nuevo. No hay forma de hacerlo.
Así que aquí estoy, en situación económicamente precaria, intentando salir adelante de la mejor forma que puedo, intentando dar a mis hijos la mejor formación posible y mirar el futuro con esperanza.
Por eso me rebelo contra esa actitud que actualmente en muchas personas existe de culpar a "la sociedad" de todos sus males. Que la vida te haya llevado por unos caminos o por otros no depende solo de las compañías o consejos que hayas tenido en cada momento. Depende fundamentalmente de uno mismo.